Dios ama al Homosexual, pero no tolera su pecado
Dios nos ama a todos, nos ama en gran manera a tal punto que envió a su unigénito hijo a morir por nosotros. Pero no ama nuestro pecado, no lo tolera, no acepta que habiendo el padecido, nosotros sigamos pecando. Que teniendo una salida, sigamos sufriendo. Que pudiendo ser felices, seamos miserables.
Muchos se llevan la mano al pecho y dicen, “yo no soy como aquel”, “yo no hago esas cosas”, pero cuidado, así mismo actuaban los fariseos y recibieron el rechazo de Jesús. No hay para Dios, pecado grande o chico, pecado es pecado por donde se le mire y nadie está libre de caer. Aunque es cierto que hay algunos más vistos que otros, pero creo personalmente que los encubiertos, son los más peligrosos, como el rencor, que carcome el alma.
No es intolerancia decir que la homosexualidad es un pecado, Dios lo llamó así en Romanos 1:18 al 32 (léase todo el texto), es decir, que no se nace con esa inclinación, sino que es una decisión de cada cual, independientemente de la influencia que haya tenido cuando niño o niña.
Ahora bien, quizá esta decisión sea más rechazada por la sociedad, pero debemos entender que todos, absolutamente todos, hemos pecado y necesitamos a Dios, para limpiarnos y darnos un nuevo estilo de vida.
Conozco el testimonio de personas que hasta fueron operadas para cambiar de sexo y luego de entregar su vida a Dios, ahora están casadas y felices. Pueda que sea difícil, pero para Dios no hay nada imposible.
Una mentira, un sentimiento de rencor, un deseo de codicia, puede ser igual o más grave que un pecado contra nuestro propio cuerpo, como es la prostitución o el homosexualismo, no debemos espantarnos por ello, igual estamos perdidos sin la intervención de Dios en nuestras vidas.
Puede que este sea un tema neurálgico que afecte susceptibilidades, puede que yo misma sea rechazada por hablar de esto, pero tengo la necesidad de hablar de ello, sin ofensas, con Biblia en mano y con ese Amor que Dios nos da por todas y cada una de sus criaturas hechas a imagen y semejanza suya. Dios nos ama a todos, sin importar nuestra raza, nuestro sexo, nuestro estatus, nuestros sueños, nuestros fracasos; si, Dios nos ama, pero no tolera nuestro pecado.
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios



Comentarios recientes
hace 2 días 21 horas
hace 1 semana 19 horas
hace 1 semana 5 días
hace 1 semana 5 días
hace 3 semanas 4 días
hace 6 semanas 6 días
hace 8 semanas 5 horas
hace 10 semanas 5 horas
hace 11 semanas 5 días
hace 11 semanas 6 días