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La intervención psicológica en el juego de los niños

“... querría que me devolvieran a esa época cuando los cuentos comenzaban “Había una vez”... y, con la fe absoluta de los niños, uno era inmediatamente elevado a una misteriosa realidad...” E. Sábato

EL JUEGO COMO INTERVENCIÓN

“La psicopatología infantil aborda el desarrollo emocional del niño individual y las interferencias en los procesos de maduración que provienen del ambiente y del conflicto interior del niño”
D. Winnicott

Todos somos prematuros... todos necesitamos ser adoptados.
Ser en el mundo, ser que se construye en la intersubjetividad, en las relaciones con otros... que facilitan, propician, afectan, toleran, obstaculizan...

El niño llega a la consulta, el niño es traído a la consulta, el niño es derivado, el niño es... no es un interlocutor absoluto, hay un triángulo... un cuadro... un pliegue... un emisario de un problema, él es el protagonista pero alguien... algo habla por él... conductas, estados emocionales, relaciones interpersonales, actividad cognitiva.

“... Lo que ocurre en el juego y en el curso de la entrevista depende de cómo utilicemos la experiencia del niño y el material que representa... A fin de aprovechar la mutua experiencia se debe tener profundamente incorporada una teoría del desarrollo emocional del niño y de la relación de éste con los factores circundantes...” D. Winnicott

¿Qué es esperable? Y ¿en qué momento? Los fenómenos madurativos y la actividad constructiva interrelacional, una dinámica del desarrollo: ¿etapas? ¿fases? ¿posiciones?... la génesis de las funciones en el tiempo: un potencial que se va desarrollando, una valoración de posibilidades a cada paso... diagnóstico evolutivo... ¿separar para conocer? ¿diagnosis? Jugamos? Observamos?

El juego permite la relación con el mundo, el desarrollo de habilidades, pero también tiene la función de elaboración de los conflictos, en una forma simbólica.

Así hay quienes miran el juego del niño con determinadas pautas, hay allí un significado simbólico... y a través de ello, se pueden dar a conocer fantasías, temores, relaciones objetales, todo lo que hace a lo intrapsíquico, fantasías subyacentes, y la relación del niño con su entorno.

Algo así como que “traje este material para que tú puedas expresarte y me puedas contar qué te pasa..”
Esperamos algo de él, no viene simplemente a jugar, viene a jugar porque le pasan cosas y nosotros vamos a mirar su juego para entender qué es lo que le pasa...
La técnica de juego de Melanie Klein que se aplica a partir de los dos años, contiene en una caja un mundo interno... materiales figurativos y no figurativos que sustituyen las asociaciones verbales y vararán según la edad, la historia y el motivo de consulta del niño.

“... Comparable al contenido manifiesto del sueño, el juego se presta a la interpretación, por su contenido, la secuencia de escenas, permite discernir fantasías, traumas, etiología de los síntomas... El analista debe comenzar a interpretar cuando el paciente, por medio de juegos, dibujos, fantasías o por su comportamiento haya expresado parte de su mundo interno.” Melanie Klein.

Se espera el desarrollo de unidades lúdicas con un comienzo, de exploración, el desarrollo de un drama que llega a un final.
Cómo se acerca, qué es lo que elige y lo que descarta, su compromiso corporal, la organización o desorganización del juego, su nivel de simbolización... su “como si”... cómo cierra el juego, qué personajes predominan, qué tipo de vínculos establecen esos personajes, qué de las defensas, qué de las fijaciones, qué de Eros, qué de Tánatos... cuánto, cuándo, por qué...

Porque el juego es un modo de expresar, conflictos, presentes y pasados. Las perturbaciones se espejarán, de alguna manera, en el jugar.

“En la hora de juego un niño nos muestra no sólo la fantasía inconciente de cuál es su enfermedad sino, en muchos de los casos, cuál es la fantasía inconciente de curación; así se evidencia la relación entre el desarrollo emocional, la normalidad del desarrollo y la actividad lúdica...” A. Aberastury

Gracias al juego, el niño activa las estructuras de defensa del yo y de la personalidad.
Si la actividad motivada predomina sobre la reactiva, si el jugar se expresa como proceso, como movimiento, allí hay creatividad. Significa que se puede apuntar a recuperar (orientar / reorientar) el deseo del niño como tal y no como síntoma.
La raíz del verdadero ser se vincula a la espontaneidad, habrá que propiciar la búsqueda del gesto espontáneo... allí se evidencia la creatividad.

El Dr. D. Winnicott entra en el juego y nos previene de no interpretar lo puramente instintivo, para no estropear “la continuidad del juego”, nos dice que jugar es terapéutico... sólo jugando se elabora.
Paciente y terapeuta se superponen en dos zonas de juego, orientar al paciente para que pueda jugar; allí radica la tarea, la terapia; hacia allí llegará quizás, la interpretación, hacia ese espacio potencial.

“...Lo importante es el momento en que el niño se sorprende a sí mismo. Lo importante no es el momento de mi inteligente interpretación”. D. Winnicott.

No se trata de interpretar mecánicamente, situaciones lúdicas sobre la base de lo que vemos, aislando secuencias de un contexto.
Lo importante de la tarea no es el momento del jugar sino el jugar como experiencia creadora.
Abstenerse de preguntar para qué equipo juega el objeto, quién lo puso allí.
La tarea es ofrecer una zona neutral que garantice el marco analítico, un espacio sin desafío que posibilite el despliegue de la fantasía, sólo a partir de la no existencia puede comenzar la existencia.

Mirar más allá de él... ¿qué pasa allí? Allí donde vive... allí donde concurre... por los costados, hacia atrás, prehistoria, lo precedente antes de su existencia, de su ser en el mundo, el discurso familiar, el deseo, el lugar... todo el mito que lo significa.

¿Hay una receta? Eso que llamamos técnica... ¿todo puede servir? ¿hacer un inventario de síntomas? A qué edad, CI, rendimiento, traumas, poner un cartel que nomine... o apelar a un collage de trozos narrados, que promuevan lo imprevisible?
Hay un potencial allí... esperar a que el rompecabezas se comporte como tal... estabilidad y sorpresa... montaje... sin reconocer derechos de autor.

Habrá que jugar, hacer como si, como si existe algo que está ausente, que no se ve... crear un espacio que antes no existía... fort-da....

En el gran espacio transicional que es la cultura humana, es el jugar el que nos permite soportar la paradoja entre negar y reconocer. En suspenso las defensas... campo libre para la ilusión... tiempo para disponer libremente de sí mismo... existir y sentir que se existe... espacio para imaginar lo imposible... crear el mundo... producir un afuera...