te vas
Ya sabía que te ibas, que te ibas de a poquitos e intenté beberme a morro los últimos retazos de tu compañía,y quise que no se quedara nada en el tintero, y apurarme por preguntar, por oír, por vivir un poco más contigo, quise darte y recibir tus caricias y entré con ansiedad en ese estado de no saber qué hacer ni por dónde empezar para no arrepentirme en tu ausencia de todo aquello, quise vivir lo que no habíamos tenido en tanto tiempo y te escribí contándote el primer recuerdo que de ti se formó en mi memoria ¿Te acuerdas como lloraste al leerlo cuando yo no te veía?.
Te he visitado más que nunca y sin embargo cada vez he vuelto con el vacío de no haber aprovechado el tiempo 8 tengo que despedirme, tengo que despedirme, tengo que…) Pero ¿ Cómo se hace para separar parte de la piel, cómo renuncias a una mano, al color de tus ojos al gusto que es igual al tuyo? ¿Cómo pierdes una parte y sigues entera, como recuperar la vida derramada…
¡Ay! Que ayer me asomé a tus ojos y no te he visto en esa mirada de niño chico que se te ha puesto, en la boca que ha regresado a desdentarse y vuelve a ser flácida y descontrolada. Hoy has sido tú el que de mí te has ido cuando al preguntarte ¿Quién soy yo? ¿Cómo me llamo? “ ¿No lo sabes tú y me lo preguntas a mí?” y una sensación agridulce me ha hecho sentir que ya no estabas.
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios



Gracias por no haberte ido de aquí...
Leyendo estas líneas surgen recuerdos y momentos en que me hubiera gustado fundirme en esa osmosis que transforma la experiencia en amor. Vuelvo a la adolescencia en donde me perdía y no me encontraba y gracias a todo aquello más los ingredientes que he añadido al cabo de los años existe el hombre que hoy Soy y la persona que muestro.
Gracias por dejar brotar de tus dedos líneas que hacen sentir, vivir, disfrutar, amar...
Miguel José