LOCOS de amor
Enviado por Sterlittzia el Dom, 05/04/2008 - 16:54.
Locos de amor, como Limonito, el hijo de Andrés el candelas, que no escarmienta con sus amigos de internet. Y es que le han sucedido casos crónicamente aberrantes, pero su sangre fría supera los estadios de cólera que presienten los lectores cuando escuchan sus avenencias y desavenencias en la red.
Su última incidencia espacial trata de un enamoramiento fitoplástico y engañoso que le ha costado siete cenas y el extravío involuntario de una tarjeta de crédito.
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No buscar una pareja es lo importante
Todos buscamos alguien a quien entregarle nuestro corazón, y no es cierto, porque cada pareja que elejimos es una nueva experiencia para llegar a entender que no es una pareja lo que nos hace falta, es pues, buscar la relación que queremos vivir, la sinceridad con nosotros mismos, el amor hacia nuestro cuerpo y nuestra alma.
Todo ello nos lleva a encontrar a la persona que haya de acompañarnos, o mejor, que viajemos juntos el tiempo que tenga que ser, para disfrutar de nosotros mismos en cada instante, y no solo para el otro.
No busco una media naranja sino una naranja completa para compartir, desde aquí entiendo que siempre nos perdemos en buscar esa pareja que nos comprenda y nos aguante, cuando hay momentos en que no nos aguantamos a nosotros mismos.
Hay que construir el edificio desde dentro y comprender que lo que no queremos que nos hagan no hacerlo.
Desde aquí se que cuando alguien se acerca a nuestra vida, para compartirla en las noches y los días, en la felicidad y en el amor, es para vivir la experiencia de nosotros mismos, porque lo que el otro nos pueda ofrecer es siempre lo que nosotros hemos poder de dar.
Mira al otro como tu espejo, comprende que cuando algo no te gusta de él o ella pueda ser un reflejo tuyo de un aspecto que no te gusta en tí mismo y desde ahí observate y piensa si sería bueno aceptarlo y darte cuenta que es así como vamos aprendiendo.
Dejemos la ira, el resentimiento y el odio para aquellos tiempos en que comenzábamos a salir de la infancia para recorrer la adolescencia que nos hizo entrar en la crisis que ahora mismo nos despierta lo nuevo.
Miguel José
En el amor. ¿A quién
En el amor. ¿A quién eliges?
Amar es una necesidad del alma. Sin embargo, nadie muere por no recibir amor, o por no dar amor, pero esto avinagra el alma, y te hace lucir y ser una persona resentida y vacía. Respirar y vivir no es lo mismo. Respirar lo hacemos todos hasta la muerte, pero vivir es llenar el alma de luces y maravillas, es un estado emocional que se logra dando y recibiendo amor. Ni las plantas ni los animales precisan de amar porque la Naturaleza lo quiso así. No obstante, nosotros sí, porque tenemos sentimientos, somos seres sensibles. Somos los únicos seres vivos dotados con la facultad de reír y llorar. Los únicos que sienten hambre de amar y de ser amados.
Ahora bien, la disyuntiva surge de la siguiente interrogante, ¿a quién elijo para entregarle mi corazón? He aquí una tarea difícil, pero realizable. La elección de una pareja es fundamental para el equilibrio mental y emocional de una persona, es como cuando vas a comprar un par de zapatos. Nadie en plena facultad de su juicio va a una tienda, pide un par de zapatos, los paga sin medírselos y se va a casa. ¿Por qué? Pues porque cuando esa persona se pruebe los calzados es muy probable de que los zapatos o les queden muy pequeños o les queden muy grandes. Esto significa que o bien los devuelve a la tienda o bien se queda con ellos y su incomodidad. Un alto porcentaje de nuestro éxito en la vida va a depender de la pareja que tengamos al lado. ¿Por qué? Sencillo, cuando en tu corazón no reina la paz, en tu exterior hay guerra. El ser humano precisa de amor.
Ahora bien, es precisamente en la elección de la pareja en donde la mayoría fracasamos, pero a qué se debe esto, pues naturalmente por nuestras pésimas elecciones, unido a nuestros más ruines propósitos personales para con alguien. Unos se entregan a alguien por los beneficios que pueden recibir de la relación: dinero, posición social, bienes materiales…, otros por el mero placer sexual que experimentan en una piel tersa y juvenil, o por ilusiones de adolescentes, unos pocos por amor. ¿Qué pues buscas? Desde ya te digo, que lo lógico y natural sería que buscaras a alguien por amor. No obstante, te recuerdo que el amor, contrario a lo que aseguran algunos, el amor tiene edades. Una jovencita de 20 años con un señor de 45 años es obvio que lo que subyace en el corazón de ambos no es amor, muy probablemente, la búsqueda de algún beneficio material por parte de la señorita, y la búsqueda de placeres sexuales por parte del señor. La vida tiene etapas las cuales cada ser humano debe saber vivir a plenitud, de lo contrario al final se sale resentido de tamaño embrollo existencial. Un ejemplo muy sencillo es la música: a un bebé se le procura melodías de niños (e.g. canciones de payasos o de cuna), el adolescente procura canciones rebeldes y utópicas, el adulto procura canciones románticas y revolucionarias, el anciano sólo le resta escuchar la misa y el noticiero. Es lógico. Así se da también en las demás gustos: las películas, la comida, los deportes, los libros, el sexo… a medida que avanzamos en edad, va variando el gusto por las cosas. Es natural.
No puedo dejar de mencionarte la cuota importantísima que debes aportar en el plano moral, es decir la fidelidad a tu pareja. No es un secreto que la mayoría de relaciones amorosas colapsan por las desilusiones que causan el engaño y su cinismo hiriente. Tú pues sé fiel, primero a ti mismo, y luego a tu pareja. Así no añadirás contrariedades a tu vida. Evita los siguientes errores constantes en el ser humano: elegir a alguien por algo diferente al amor, casarse a temprana edad o sin darle tiempo a la relación con el fin de que ambos interesados en formar un hogar puedan conocerse y decidir luego si se la juegan o no. Ah, otra cosita de suma importancia, no exijas ni que te amen ni que se dejen amar. Las prisiones no van con el amor. Se ama en libertad o no se ama. Por su puesto, libertad no es sinónimo de libertinaje, todo el que forma una relación con alguien sabe que debe cumplir con las reglas del juego. De lo contrario le ocurrirá como al mal empleado, a quien primero no lo consideran ni para aumentos salariales ni para promociones de puestos, y finalmente acaban por despedirlo de la empresa.
Saludos,
Jhovanny Marte Rosario